Sonreía, y sonreía para que yo lo viese sonreír. Sólo quería llamar mi atención, sabía que podía complicar las cosas hasta un punto que ya no se pudiese volver atrás, y ese simple sentimiento le hacía sentirse grande, puesto que él era grande. Desde hacía un par de días lo único a lo que dedicaba su vida era a meterla en la mía, y no sabía el motivo con certeza pero no terminaba de disgustarme la idea. Él me hacía creer que podría enseñarme a volar de su mano y yo solo quería creerlo sin más y para el resto de... lo que fuese. Me vendes tu boca, me la regalas. Y me niego por completo, por lo menos exteriormente.
"You don't know why, I won't give in."
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