¿Qué decir cuando ya no nos queda nada por decir? Las despedidas sobran puesto que ambos nos hemos dado por despedidos. Yo tan de escapar y tú tan de huir. Los dos sabíamos que el día que este bar cerrase sería para no volver a abrir. ¿Qué le íbamos a hacer? La culpa fue nuestra, solo nuestra, es lo que vamos a compartir hasta el fin de nuestros días. El error es creer que hay algo en esta vida tan fuerte para ser eterno más que la culpabilidad. Que tú y yo íbamos a... Prefiero reír. De verdad que espero que haya poca gente que sepa todo lo que es soñar con una vida que cuando menos te lo esperas se rompe. Yo no sé, quizás fue mi culpa, quizás la tuya, aunque yo opto porque fue de los dos. Por no saber perdonar, por no saber olvidar. Por no aprender nunca a querernos de verdad. A cuidarnos. A valorarnos como de verdad deberíamos. Yo empecé a ser la causa de los problemas y tú hiciste caer la gota que colmó el vaso. No quiero pensar en qué sucedería si los dos hubiésemos sido un poco más bueno y un poco menos egoístas. No quiero pensarlo porque quizás aún estarías aquí. Y yo no me sentiría tan lejos. Y seguiríamos siendo aquellos dos locos felices que solo se entendían entre sí. De verdad que no necesitaba, nunca necesité que me entendiese nadie que no fueses tú. Que me quisiese alguien que no fueses tú. Y... ¿Ahora qué? Ahora ni yo te tengo ni tú a mi. No te creas, soy feliz. Está todo bien por aquí, y uno de mis grandes deseos es que tu vida vaya incluso mejor. Simplemente es lo de siempre, ya sabes. Siempre me ha gustado pensar y recordar. Eras el único que sabía de todas mis manías, y aunque pudiese parecer pesado, a mi me encantaba. Pasaran los años y esto será una mera época, pero... Yo te siento demasiado cerca.
¿Que porqué esto hoy? No lo sé.
"Tú cansada de sentir como el tiempo se te va..." Hasta nunca - La fuga