domingo, 6 de enero de 2013
Problemas de hierro
¿Sabes? Yo fui siempre de ser como yo y tú de ser como tú. Entonces nos conocimos. Entonces perdimos el norte y buscamos estar en paralelo. Yo ya no volví a ser yo y tú no volviste a ser tú. La vida se convirtió en un círculo de intentar encontrarnos -tal vez de forma inconsciente, quién sabe - y de rechazarnos al instante. Yo conservé mi orgullo y tú tu perseverancia. Por eso por cada vez que te deseaba te rechazaba; y por cada vez que me odiabas, volvías. Será porque tal vez estamos hechos para vivir juntos esta vida o porque simplemente tenemos que vivir juntos la que le siga. Tal vez sea que el miedo que me das no me ha hecho más fuerte y solo ha conseguido atemorizarme y decirme : ¡Basta ya! O porque te vas una primavera por cada invierno que vuelves. O porque el frío a tu lado sí que es frío, porque no logró saber si quererte es querer o es odiar. Porque quemas y te clavas. Eres mi puñal preferido. El que no sale. El que no deja sangrar. El que duele, pero de lejos. El que no rasgó la piel poco a poco si no que la atravesó de golpe y sin tan siquiera preguntar. Porque eres el buenos días después de las peores noches. Será porque me escueces en los ojos y me antojas el corazón. Será porque soy yo. Será porque eres tú. Será porque en la oscuridad somos nosotros.
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